Comportamiento (al-mu'âmala)

Comportamiento (al-mu'âmala)


Para el texto original: www.doctrine-malikite.fr

Introducción
 

Prácticas de Nuestro Profeta (Paz y Bendición con él):
  1. Su Buen Comportamiento con su Familia 
  2. Su Generosidad 
  3. Su Magnanimidad 
  4. Su Perdón y Su Misericordia
  5. Su Amor y Su Compasión por Su Comunidad
  6. Su Humildad

 Enseñanzas De Nuestro Profeta (Paz y Bendición con él)



Introducción

Allah dice en el Coran:
"Realmente en el Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último Día y recuerde mucho a Allah.   
Surah 33, versículo 21.

El Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido:
"Fui enviado para perfeccionar la noblesa del comportamiento" Hadîth relatado por Al-bukhârî en « Al-adab Al-mufrad » (273) y Ahmad Ibn Hanbal en el Musnad (2/381).

Abdullah Ibn'Amr Ibn Al-'âs dijo, en el sentido:
« El Mensajero de Allah no era grosero y no profería jamás palabras inmorales. Y decía: «Los mejores entre vosotros son los que gozan de un buen carácter» »
Relatado por Al-Bukhârî y Muslim, extracto de la obra Riyâd As-sâlihîn (jardín de los virtuosos) del Imâm An-nawawî, Capítulo del buen carácter

Abû Ad-dardâ dijo, en el sentido:
«No hay nada más pesado en la balanza de un creyente en el día de la resurrección que un buen carácter. Allah odia al hombre grosero que pronuncia palabras obscenas»
Relatado por At-Tirmidhî, extracto de la obra Riyâd As-sâlihîn (jardín de los virtuosos) del Imâm An-nawawî, Capítulo del buen carácter

Abû Hurayra dijo, en el sentido:
Se le preguntó al Mensajero de Allah (Paz y Bendición con él) sobre lo que más hacía entrar la gente en el Paraíso, a lo que respondió: «el temor de Allah y la buena moralidad». Y se le preguntó sobre lo que más hacía entrar la gente en el Infierno, a lo que respondió: «La boca (las consecuencias nefastas de las palabras: maldicencias, calomnias…) y el sexo»
Relatado por At-Tirmidhî (Hadîth Hasan Sahîh)., extracto de la obra Riyâd As-sâlihîn (jardín de los virtuosos) del Imâm An-nawawî, Capítulo del buen carácter



Los actos cultuales practicados por el musulmán tienen que llevarle a tener el mejor comportamiento y los valores los más nobles.

La escuela de la oración (As-salât) debe enseñarle la humildad, la sinceridad, la buena intención, el buen juicio, la sabiduría…
La escuela del Ayuno debe enseñarle la paciencia, la compasión, el amor de ajeno, la misericordia, la indulgencia...
La escuela de la Zakât debe enseñarle la partición, la generosidad, la ayuda mutua, el altruismo…
La escuela del Hajj debe enseñarle la resistencia, la solidaridad, la pureza de la intención, la indulgencia, el respeto…

Así vemos que el culto musulmán no son formas muertas o una « gimnasia » sin espíritu.

La pureza de la intención (Ikhlâs) para Allah debe venir antes de todo acto, para darle vida y sentido.

Presentamos en este capítulo lo que debe ser el comportamiento del musulmán, inspirado del comportamiento del amado Profeta (Paz y Bendición con él) y de sus compañeros.



Prácticas de Nuestro Profeta (Paz y Bendición con él):

1. Su buen comportamiento con su familia y su entorno

Allah dice de Su Mensajero (Paz y Bendición con él):  
«Por una misericordia de Allah, fuiste suave con ellos; si hubieras sido áspero, de corazón duro, se habrían alejado de tu alrededor. Así pues, perdónalos, pide perdón por ellos y consúltales en las decisiones  

[Surah 3, versículo 159.]

Era muy dulce, sonriente, y la más púdica de las creaturas…
Jugaba con sus nietos Hassan y Husayn, les abrazaba, hasta había hecho, con su esposa ‘Aisha (que Alah esté satisfecho de ella) una carrera a pie que había ganado ella. Más tarde, mientras había subido de peso, perdió, lo que le hizo decir al Profeta (Paz y Bendición con él):
"Ahora estamos empatados".[2]

 
Decía (Paz y Bendición con él), en el sentido: «El mejor de mi comunidad es el que es bueno (que cuida mucho) con su familia y tengo el mejor comportamiento hacia mi familia» [3]....
‘Ali dijo, en el sentido:
«Cuando el Profeta (Paz y Bendición con él) estaba en su casa, repartía su tiempo en tres partes: una parte para su Señor, una parte para su familia y una parte para sí mismo. Después, dividía su propia parte entre sí mismo y sus relaciones con la gente… [Hasta que dijo] El Profeta (Paz y Bendición con él) dijo: «transmitidme las necesidades del que no puede transmitirlo. Porque el que transmite a los depositarios del poder las necesidades del que no puede transmitirlas, Allah le apoyará en el Día de la Resurrección.» »[4]
‘Aïsha, Al-Hasan y Abû Sa‘îd relatan, con algunas variantes en sus descripciones, que en su casa, estaba al servicio de su entorno: zurcía sus vestidos, ordeñaba su cabra, arreglaba sus zapatos, se encargaba de sus asuntos personales, ayudaba en limpiar la casa, ataba el camello y le daba forraje, comía con los servidores, preparaba la masa con ellos y se iba de compras.
[5]

El Profeta Muhammad (Paz y Bendición con él) siempre sonría cuando hablaba
[6].
Nunca le daba la espalda a su interlocutor... Y cuando alguien le saludaba (con la mano), no era el primero en quitar su mano… Cuando uno le frecuenta, no puede nunca separarse de él, de tanto que le ama…

El Profeta (Paz y Bendición con él) respondía al saludo y a la invitación, cuidaba sus vecinos, recibía generosamente su invitado, visitaba los enfermos incluso los más alejados en Medina, aceptaba la excusa del que le presentaba las suyas y daba sin contar.

Bromeaba con sus compañeros  (pero siempre decía la verdad)
[7], se mezclaba con ellos y les hablaba, mimaba sus hijos y les hacía sentarse sobre sus regazos.

‘Aïsha relata, en las obras de Hadîths auténticos, en el sentido:
«El Profeta (Paz y Bendición con él) no era ni perverso, ni grosero, ni chillón en los mercados. No respondía al mal por el mal, sino que perdonaba y no guardaba rencor »

Anas (que Allah esté satisfecho con él) relató, en el sentido:
«Estuve al servicio del Profeta (Que Allah le acorde Su Gracia y Su Paz) durante diez años, y nunca me dijo: «Uf », o «¿Por qué lo hiciste? », o «¿Por qué no lo hiciste?» ».[8]

Anas también decía, en el sentido:
«Jamás el Enviado de Allah (Paz y Bendición con él) alejo su oreja de alguien que le hablaba, mientras este no alejaba su cabeza. Nunca quitó su mano de la del hombre que la tenía, mientras este no la quitaba primero; y nunca se le vio estirar las piernas delante de un hombre sentado en frente suyo o en el medio de sus Compañeros, para no molestar a nadie. El era quien empezaba a saludar al con quien se cruzaba y era el primero en dar su mano para saludar sus Compañeros… »[9]

También fue relatado que el Profeta (Paz y Bendición con él) tenía un vecino que solía tirar basuras sobre su camino. Pero cuando el Profeta (Paz y Bendición con él) se enteró de que su vecino estaba enfermo, se fue a visitarle.

El Profeta (Paz y Bendición con él) ayudaba los más débiles:
Sahl Ibn Hunayf relata que el Profeta (Paz y Bendición con él)
«venía hacia los más débiles de los musulmanes y les visitaba, visitaba sus enfermos y asistía a sus funerales» [10]

Un día, una mujer mayor tenía dificultades para llevar su bolsa, el Profeta (Paz y Bendición con él) tomó la tomó y la llevó hasta su casa. Para agradecerle, la mujer le dijo:
«soy pobre, no puedo recompensarte por otra cosa que la oración: «Que Dios te proteja de la magia de Muhammad», y nuestro amado Profeta replicó sonriendo: «¡Soy Muhammad ! ». 



Notas:
[1] Surah 3, versículo: 159.

[2] Según una Tradición relatada por Al-Bukhârî.

[3] En otro Hadîth relatado en el Musnad del Imâm Ahmad (Hadîth n°: 7095), Abu Hurayra relata: el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: «El creyente que tiene la fe la más perfecta es aquél que tiene el mejor comportamiento, y los mejores entre vosotros son los que tienen el mejor comportamiento hacia sus esposas»

[4] Relatado por At-tirmithî en «Ash-shamâil» (176), e Ibn ‘asâkir (1/331).

[5] Ash-shifâ capítulo II.

[6] Relatado por el Imâm Ahmad según Abu Ad-dardâ, también relatado por Al-hindî en «Kanzu Al-a‘mâl» (1/1840).

[7] Relatado entre otros por Al-bayhaqî en «dalâil An-nubuwwa» (1/331).

[8] Hadîth 2029 (p 854) el libro de la autorización para entrar en la casa de ajeno en el índice del Sahîh Al-Bukhârî, por el Imâm Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zubaidi.

[9] Ash-shifâ capítulo II.

[10] Relatado por Al-hâkim en el «Mustadrak» (2/466). 



2. Su generosidad

 
Era el más generoso de los seres y daba sin contar.

Ibn 'Abbâs dijo, en el sentido:
"El Profeta de Allah era el más generoso de los hombres, y particularmente durante el mes de Ramadán, cuando se encontraba con el ángel Gabriel con la revelación y que este le enseñaba el Coran. Su generosidad era ininterrumpida como el soplo continuo del viento beneficioso " [11]

Anas relata, en el sentido:
«El Profeta (Paz y Bendición con él) era misericordioso y quienquiera que venga a él, le promete y cumple con su promesa, y si posee lo que sea, se lo da» [12].

Según Jaber ben 'AbdAllah, en el sentido:
"El Enviado de Allah nunca respondió por no a una demanda" .

Un hombre vino a pedirle limosna:
- "No tengo nada conmigo, le respondió, pero anda y compra a crédito a mi nombre y si nos llega algo, devolveremos el dinero".

Cuando el Mensajero de Allah recibía algún bien, no se daba respiro hasta que lo haya regalado a ajeno. Umm Salamah, la esposa del Profeta, relató que un día, el Mensajero entró en la casa, parecía inquieto. Le preguntó cuál era el problema. Respondió que los siete dinares que había recibido el día precedente se habían quedado sobre su cama hasta la noche sin haber sido distribuidos. Y su corazón no se tranquilizó hasta que fueran distribuidos.

Notas: 
[11] Relatado por al-Bukhârî(1/5 ;3/33 ;4/137) y Muslim (kitâb al-fadâil/48 ;50). Ver también: Fath al-bârî (10/455).

[12] Relatado por Al-bukhârî en el «Adab», Ahmad Ibn Hanbal (5/53) y At-tabarânî en el «Kabîr» (19/288). 



3. Su magnanimidad

 

Un día un beduino le agarró brutalmente por su vestido, hasta dejarle marcas en el cuello, y le dijo: "Carga mis dos camellos que están ahí, del bien de Allah que tienes. No habrás cargado de tu bien ni del bien de tu padre! "…
Fue magnánimo hacia él y le respondió púdicamente: "El bien pertenece a Allah y soy su adorador. Y puedo pedir reparación, oh beduino, para lo que me hiciste".
"No, (no será así)" dijo el hombre".
"¿Por qué?", preguntó el Profeta.
"Porque no replicas al mal por el mal!" respondió.
El Profeta se rió y ordenó que se le carguera a un camello de cebada y al otro de dátiles.

Zeyd ben Sa'na, un sabio judío de Medina, vino al Profeta para exigir su crédito. Agarró su vestido al cuello, le tomó brutalmente y dijo con dureza:
"¡Vosotros, los Beni 'Abdul-Muttalib, prorrogáis (tumâtilûn) vuestras deudas!" Entonces 'Omar, le reprendió y endureció el tono. El Profeta sonrió y dijo: "Yo y él, necesitábamos otra cosa de tu parte, oh 'Omar: que me recomiendes pagar mi deuda, y que le recomiendes reclamar lo que se le debe de buena manera". Y añadió: "Sobra (en realidad) antes de que se termine el tiempo (de la deuda) tres (días)".  Y ordenó a 'Omar que le pague y que le añade veinte medidas " çâ' ", por haberle asustado.
Fue la causa de la conversión de este hombre que decía: "No faltaba ningún signo entre los signos de la profecía de Muhammad que no reconozca, excepto dos: su magnanimidad supera a su ira y el excedente de arrebato solo añade a su magnanimidad. Así, le probaba con esta historia "de deuda". Y lo encontré, tal como descrito (en los libros antiguos). En cuanto a mi deuda, entregadla a los pobres entre los musulmanes.
(Relatado por Ibn Hibbân (1/521))


4. Su perdón y su misericordia

 

El Profeta (Paz y Bendición con él) era la misericordia enviada para los universos: 
" Y no te hemos enviado sino como misericordia para todos los mundos. " 
[Coran Surah 21, versículo 107]


Abû Hurayra relata que el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido:
«Fui enviado como misericordia, no como castigo» [14]

‘Aïsha relata en las obras de Hadîth auténticos, en el sentido:
«… El Profeta (Paz y Bendición con él) no respondía al mal por el mal, sino que perdonaba y no guardaba rencor».

‘Aïsha (que Allah esté satisfecho de ella) relató, en el sentido:
«Cada vez que hemos dejado al Mensajero de Allah (Paz y Bendición con él) la elección entre dos soluciones, siempre tomaba la más cómoda mientras no se trataba de un pecado. Cuando era un pecado, estaba el más alejado de este. El Mensajero de Allah (Paz y Bendición con él) no se vengó nunca para sí mismo, excepto cuando una de las límites sagradas de Allah estaba transgredida y, en este caso, se vengaba para Allah exaltado sea» [15]

El Profeta (Paz y Bendición con él) no se enojaba jamás (excepto para Allah) si la gente le perjudicaba, perdonaba:

El Profeta (Paz y Bendición con él) pasó una temporada de diez días entre la gente de Tâif. Durante este periodo, su llamada no evitó a ninguno de los notables de la localidad. Estos le respondieron: «¡Fuera de nuestro país!». E incitaron contra él los tontos y los estúpidos. En el momento en el cual el Profeta (Paz y Bendición con él) estaba por salir, los tontos y los esclavos le siguieron, insultándole y gritando al punto de alborotar la gente alrededor suyo. Organizados en dos rangos, empezaron a tirarle piedras y insultarle. Le tiraron piedras en los tendones al punto que sus zapatos se tintaron de sangre.
Se paró en un lugar, con los pies sangrando, para súplicarle a Allah… Allah le envió el ángel Gabriel, con el ángel de las montañas. Este le dijo: « ¡Oh Muhammad! Haré lo que deseas. Si quieres, puedo replegar sobre ellos los «Al-Akhchabayn» (dos montañas situadas cerca de Meca). »

El Profeta de la misericordia y del perdón respondió:
«no fui enviado como maldición (la’ânan) sino como misericordia (para los universos). Al contrario, deseo que Allah haga salir de sus riñones una progenitura que adorará a Allah, el Único, sin asociarle nada. ¡Señor mío! Guía mi tribu (mi pueblo) porque no saben»
Y Gabriel (Paz con él) dijo después de esto: «Allah tiene razón de llamarte el misericordioso, lleno de compasión. »

(ver :“Kitâb Badaa Al-khalq” Hadîth 1365 : en el índice del Sahîh al-Bukhârî del imam Zayn ad-Dîn Ahmad Ibn ‘Abd al-Latîf az-Zubaydî, tomo II; página 558.)

Un día, un llamado Tammâm venía hacia la Meca para matarle al Profeta, ‘Umar Ibn Al-Khattâb (que Allah esté satisfecho de él) le vio e inmediatamente lo detuvo, atándole a un pilar de la mezquita del Profeta. Se fue a buscar al Profeta. El Profeta (Paz y Bendición con él) ordenó que se le solté de inmediato y dijo a ‘Ali (que Allah esté complacido con él): «vete a buscar leche y buena comida para nuestro invitado» …
Le cuidó al que quería matarle y, antes de dejarle irse, le dijo: «¿Quieres atestiguar que Allah es único y que soy Su mensajero?», el hombre respondió : «¡no! » y el Profeta le dejo irse. Algunos tiempos después, el hombre volvió al Profeta y le dijo: «Atestiguo que Allah es único y que eres Su Mensajero», se le preguntó sobre el por qué de este cambio, a lo que respondió: «¡No quería que se diga que he abrazado el Islam por temor del Profeta (o de la espada)! »

«Un día, mientras el Profeta estaba sentado con sus compañeros en la mezquita, un beduino entró y se puso a orinar en la misma mezquita. Un grupo de gente se precipitó para impedirle, pero el Profeta (Paz y Bendición con él) les interrumpió: "Dejadle hacer, no lo interrumpáis, derramad después un cuenco de agua sobre el orino. No tenéis otra misión que la de devolver todas cosas fáciles, y no de devolverlas penosas."
Cuando el hombre terminó de orinar, el Profeta ordenó que se trajera un cuenco de agua y el mismo lo derramó sobre el lugar manchado.
En una otra versión, el Profeta (Paz y Bendición con él) le convocó y le dijo:
el orino y las otras manchas no convienen a las mezquitas, que son hechas para la invocación de Allah, las oraciones y la recitación del Coran.
Y se dirigió hacia sus compañeros y les dijo:
"Allah os suscitó solamente para facilitar las obligaciones y no os suscitó jamás para devolverlas difíciles» el Profeta ordenó después que se trajera un cuenco de agua y lo derramó sobre el lugar manchado.
El beduino, estupefacto por la actitud del Profeta (Paz y Bendición con él), su misericordia  y su tolerancia, dijo: «Oh Allah, sé misericordioso conmigo y Muhammad y aleja los otros de Tu misericordia!» El Profeta (Paz y Bendición con él) replicó sonriendo:
Estas restringiendo una cosa entre las más vastas (la misericordia de Allah)! » [16]

El día en que volvió a la Meca victorioso, se dirigió hacia los politeístas de Quraysh que tanto le maltrataron y le hicieron sufrir, que habían torturado y matado sus compañeros antes (cuyo su querido tío Hamza que fue mutilado: Hind le había quitado su hígado) y dijo:
«Qué pensáis que voy a hacer con vosotros…»… y siguió: «Estáis libres… » (Este gesto de perdón marcó la época y transformó los corazones enfermos en corazones llenos de amor por el Profeta, Paz y Bendición con él).



Notas:
[16] Ver: Al-Bukhârî: Libro de las abluciones, Capítulo LVIII. ---El hecho de derramar agua sobre el orino en una mezquita--- y Muslim en el libro de la Purificación, Hadîth: 427.  



5. Su amor y su compasión por su comunidad

Allah dice al respecto:
 
«En verdad que os ha llegado un Mensajero salido de vosotros mismos; es penoso para él que sufráis algún mal, está empeñado en vosotros y con los creyentes es benévolo y compasivo.»[17]

El Profeta dijo, en el sentido:
«Cada Profeta tenía un voto satisfecho, que fue satisfecho mientras vivía, y guardé mi voto para interceder a favor de mi comunidad en el día del juicio… » [18]
Cuando se postraba suplicaba:
«mi comunidad, mi comunidad, oh Perdonador»

El Profeta (Paz y Bendición con él) pasó una temporada de diez días entre la gente de Tâif. Durante este periodo, su llamada no evitó a ninguno de los notables de la localidad. Estos le respondieron: «¡Fuera de nuestro país!». E incitaron contra él los tontos y los estúpidos. En el momento en el cual el Profeta (Paz y Bendición con él) estaba por salir, los tontos y los esclavos le siguieron, insultándole y gritando al punto de alborotar la gente alrededor suyo. Organizados en dos rangos, empezaron a tirarle piedras y insultarle. Le tiraron piedras en los tendones al punto que sus zapatos se tintaron de sangre.
Se paró en un lugar, con los pies sangrando, para súplicarle a Allah…Allah le envió el ángel Gabriel con el ángel de las montañas. Este le dijo: « ¡Oh Muhammad! Haré lo que deseas. Si quieres, puedo replegar sobre ellos los « Al-Akhchabayn » (dos montañas situadas cerca de Meca). »
El Profeta de la misericordia y del perdón respondió:
«no fui enviado como maldición (la’ânan) sino como misericordia (para los universos). Al contrario, deseo que Allah haga salir de sus riñones una progenitura que adorará a Allah, el Único, sin asociarle nada. ¡Señor mío! Guía mi tribu (mi pueblo) porque no saben»
Y Gabriel (Paz con él) dijo después de esto: «Allah tiene razón de llamarte el misericordioso, lleno de compasión. »
(ver :“Kitâb Badaa Al-khalq” Hadîth 1365 : en el índice del Sahîh al-Bukhârî del imam Zayn ad-Dîn Ahmad Ibn ‘Abd al-Latîf az-Zubaydî, tomo II; página 558.)


Notas: 
[17] Surah At-tawba 9, versículo 128.

[18] Al-Bukhârî, Hadîth 2069 (p 867) e libro de las invocaciones «el índice del sahîh al-bukhârî» por el Imâm Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zubaidi (Tomo II).



6. Su humildad

 
El Profeta fue invitado por el ángel para tener, encima de su estación ante Allah, las riquezas de este mundo (un Profeta rey como Salomón), eligió la servidumbre y dijo: no como un día para rezar a ti, y como un día hasta saciar el hambre y Te agradezco… [19]
 
Según la tradición relatada por At-tirmithî : Le fue propuesto al Profeta que se transforme para él la Bathâ y la Meca en oro. Respondió: «Prefiero estar saciado un día y tener hambre el día siguiente; cuando como dirijo hacia Allah mis agradecimientos; cuando tengo hambre, le imploro».

En una otra versión: el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo:
«un ángel vino a verme y me dijo: «Elige si quieres ser un profeta rey o un profeta servidor (‘abd)? » Gabriel me hizo señas para que fuera humilde para Allah y respondí: «quisiera ser un profeta servidor» y Allah me recompensó (me agradeció) por esto, haciendo de mi el primer ser para quien la tierra se abrirá (es la tumba de Sidna Muhammad –Paz y Bendición con él- que se abrirá primera) (tanshaqqu ‘anhu al-ard) y el primer intercesor (shâfi’) »

Velaba las noches hasta que sus pies se infecten, su esposa ‘Aïsha viéndole así le dijo un día: «haces todo esto mientras que Allah te perdonó todo, y elevó tu estación…» Respondió:
«¿Acaso no debo ser un servidor reconocido?»

‘Aïsha, Al-Hasan y Abû Sa‘îd relatan, con algunas variantes en sus descripciones, que en su casa, estaba al servicio de su entorno: zurcía sus vestidos, ordeñaba su cabra, arreglaba sus zapatos, se encargaba de sus asuntos personales, ayudaba en limpiar la casa, ataba el camello y le daba forraje, comía con los servidores, preparaba la masa con ellos y se iba de compras.
[20]

Un día, un hombre vino hacia él, pero cuando le vio, se puso a temblar de la cabeza a los pies, el Profeta (Paz y Bendición con él) le dijo con un tono humilde y tranquilizador:
«Cálmate, no soy un rey, sólo soy el hijo de una mujer de Quraysh que comía carne seca» [21]


Notas:
[19] Relatado por Ibn ‘Asâkir según ‘Aïsha e Ibn ‘Abbâs, y relatado por el Imâm Ahmad, Abû Dâwûd y At-tirmithî según Abû Hurayra según el Profeta (Paz y Bendición con él).

[20] Ash-shifâ capítulo II.

[21] Ash-shifâ capítulo II. 



Enseñanzas De Nuestro Profeta (Paz y Bendición con él)

 
El Profeta era iletrado y huérfano, es Allah el altísimo que se encargó de su enseñamiento y de su educación.

Allah dice de nuestro modelo Muhammad: 
«Y estás hecho de un carácter magnánimo*.»[1].

‘Aïsha madre de los creyentes decía:
era un Coran que andaba sobre la tierra [2] (lo que significa que gozaba de los caracteres y de las calidades las más nobles).

El Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido:
«Fui enviado para perfeccionar la nobleza del comportamiento»[3]


Notas:
[1] Surah 3, versículo: 159.

[2] Según una Tradición relatada por Al-Bukhârî.

[3] En otro Hadîth relatado en el Musnad del Imâm Ahmad (Hadîth n°: 7095), Abu Hurayra relata: el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: «El creyente que tiene la fe la más perfecta es aquél que tiene el mejor comportamiento, y los mejores entre vosotros son los que tienen el mejor comportamiento hacia sus esposas»


La vida sagrada en Islam:

El Islam considera la vida sagrada y prohíbe todo perjuicio a esta:
El Coran anuncia:
 
«...que quien matara a alguien, sin ser a cambio de otro o por haber corrompido en la tierra, sería como haber matado a la humanidad entera.
Y quien lo salvara, sería como haber salvado a la humanidad entera.»
 
Coran: Surah 5, versículo : 32.

El Islam considera el cuerpo un depósito de Allah que debemos cuidar y no causarle daño, sea al suyo como al de ajeno. Al contrario, se trata de usar las capacidades que Allah nos otorgó en lo que es bien y útil, para nosotros mismos y para ajeno, para este mundo y para el otro:
El Coran anuncia: 
«…no os echen a perder llevándoos a la perdición, y haced el bien.
Es verdad que Allah ama a los que hacen el bien. ». 
Surah 2, Versículo: 195.

La palabra Mûmin en árabe (traducido generalmente por "creyente" o "el que tiene la fe") es un derivado de la palabra Amn, que significa seguridad y paz.
Y la palabra Muslim (musulmán) es un derivado de Istislâm y de Salâm que significan: Sumisión (al Creador), y Paz (con sí mismo y con las creaturas).
قال صلى الله عليه وسلم في حجة الوداع، فيما يرويه فضالة بن عبيد رضي الله عنه قال:
(ألا أخبركم بالمؤمن: من أمنه الناس على أموالهم وأنفسهم)
أخرجه أحمد بإسنادٍ صحيح

Fudâla Ibn ‘Ubayd (que Allah esté complacido con él) relata que el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo en su último sermón de su última peregrinación, en el sentido:
« ¿Es que os informo sobre el (verdadero) creyente? Se trata del cuyo la gente están a salvo respecto a sus bienes y a ellos mismos (el verdadero creyente no puede perjudicarle a nandie ni a sus bienes)»
Relatado por el Imâm Ahmed con una cadena auténtica.

El Profeta también dijo, en el sentido:
«Un Musulmán es el cuyo los otros Musulmanes están a salvo (del mal) de su lengua y de su mano, y un Muhâjir (Emigrante por la Causa de Allah) es el que abandona lo que Allah prohibió» Relatado por Muslim, citando Jâbir.

El Islam fue al origen de «la primera carta de los deberes del Hombre y del respeto de la naturaleza ».

El Islam también se interesó por la naturaleza, por los animales y por las plantas y ordenó que se les cuide y que no se le destruya a este precioso patrimonio de la humanidad, que hace parte de los favores concedidos por Allah a los hombres:
La moral islámica no regla solamente los comportamientos de los hombres los unos con los otros, sino que también se interesa por los animales y la naturaleza, con sus elementos materiales y sus vegetales.
Así, según el Coran, la Tierra de Allah, (donde el humano está establecido por Allah como su vicario, Khalîfa según el termino coránico) esta tierra está hecha para ser cultivada y no destruida; los mares, cielos y tierras están puestas al servicio del hombre para sus necesidades de navegación, de transporte de mercancías, de aprovisionamiento en «comida deliciosa lícita»… ; no deben de ningún modo servir para la construcción de cosas perjudicadoras.
Incluso en caso de guerra el Profeta (Paz y Bendición con él) prohibió a los musulmanes talar los árboles (no muertos), (excepto para las necesidades alimentarias) (así como había prohibido matar a las mujeres, a los niños, a los mayores y a los hombres de religión que no debían ser inquietados, ellos y sus lugares de culto, y había prohibido la destrucción de las construcciones: esto hace parte de la carta de la guerra en el Islam).
لا تغدروا ولا تغلوا ولا تقتلوا وليداً ولا امرأة ولا كبيراً فانيا ولا منعزلا بصومعة ولا تقربوا نخلا ولا تقطعوا شجرا ولا تهدموا بناء

El Profeta (Paz y Bendición con él) incitó a los musulmanes plantar y les promete un gran merito por esto:
«Cada musulmán que planta una planta [árbol u otro], entonces para todo lo que será comido de esta planta le será contado un acto de caridad. Para todo lo que será robado de esta planta le será contado un acto de caridad. Para todo lo que un pájaro comerá de esta planta le será contado un acto de caridad. Para todo lo que será tomado de esta planta le será contado un acto de caridad. " Relatado por Muslim Kitâb al-musâqât bâbu fadli al-ghars wa az-zar’ (1552)
 
También dijo, en el sentido: «Si sobrevenía el fin del mundo mientras que uno de ustedes tiene en su mano una planta, entonces si puede plantarla antes del fin del mundo, que lo haga!» Relatado por Ahmad

El Islam también invita a la compasión hacia los animales: así, deben ser utilizados únicamente a los fines por los cuales están destinados y no para divertirse (como el combate de gallos o la tauromaquia).
Un día, viéndole a una golondrina volar a ras del suelo, el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo a sus Compañeros: «¿Quién afligió a esta golondrina raptándole su cachorro? Devolvedle su polluelo».
Según otra tradición que dice en el sentido:
«una mujer entró en el infierno por haber secuestrado y hecho padecer hambre a una gata, impidiéndole nutrirse, hasta de los gusanos (insectos) de la tierra». Un otro dicho del Profeta (Paz y Bendición con él), en el mismo sentido «Un hombre pasando una sed intensa se bajó en un pozo para desalterarse; pero volviendo a subirse, le vio a un perro jadeando de sed y lamiendo el suelo húmedo. Pensó entonces: este perro se está muriendo de sed como lo estaba yo antes; entonces se bajó nuevamente en el pozo, llenó su zapato de agua y le dio al perro sediento. Por este gesto, sus pecados le fueron perdonados.».
يحكي لنا النبي صلى الله عليه وسلم قصة رجل غفر الله له؛ لأنه سقى كلبًا عطشان، فيقول صلى الله عليه وسلم: (بينما رجل يمشي بطريق اشتد عليه العطش فوجد بئرًا فيها، فشرب، ثم خرج، فإذا كلب يلهث، يأكل الثرى من العطش، فقال الرجل لقد بلغ هذا الكلب من العطش مثل الذي كان بلغ بي، فنزل البئر فملأ خُفَّهُ (حذاءه) بالماء، ثم أمسكه بفيه (بفمه)، فسقى الكلب، فشَكَرَ اللهُ له، فَغَفَر له).

فقال الصحابة: يا رسول الله، وإن لنا في البهائم لأجرًا؟

قال: (في كل ذات كبد رطبة أجر (يقصد أن في سقي كل كائن حي ثوابًا)
[البخاري




La humildad y la buena palabra:

El Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido:
«Los que me son más queridos y que estarán más cercanos de mi en el día de la resurrección, son los que gozan de la mejor moralidad. Los que detesto y que estarán lejos de mi en el día de la resurrección, son los que hablan mucho, los habladores y los prolijos». «¡Oh Mensajero de Allah! Conocemos bien a los que hablan mucho y a los habladores, pero ¿Quiénes son los prolijos? Preguntaron. «Son, respondió, los arrogantes » [4]

El perdón:
روى البزار والطبراني والحاكم عن أبي هريرة رضي الله عنه قال
قال رسول الله صلى الله عليه وسلم
ثلاثٌ من كن فيه حاسبه الله حساباً يسيراً وأدخله الجنة برحمته
قالوا وما هي يا رسول الله بأبي أنت وأمي
فقال: تعطي من حرمك وتصل من قطعك وتعفوا عن من ظلمك ، فإذا فعلت ذلك يدخلك الله الجنة


El Profeta (Paz y Bendición con él) nos mostró el camino hacia el Paraíso diciéndonos, en el sentido: «Dale al que te privó, reanuda (manten el lazo) con el que rompió contigo y perdona al que fue injusto contigo. »[5].

Interdicción del Takfîr:

Según  Ibn 'Umar, el Mensajero de Allah (Paz y Bendición con él) dijo en el sentido:
«Cuando el hombre dice a su hermano: «¡Eres un kâfir (incrédulo)!» ,uno de los dos mereció ciertamente este título. Se aplica para el otro si lo que dijo era cierto, si no, le vuelve a él». [6]

Thâbit Ibn Ad-Dahâq (que Allah esté complacido con él), que era uno de los que participaron en el pacto de ridwân, relató que el Enviado de Allah (Paz y Bendición sobre él) dijo, en el sentido:
«... Maldecir a un creyente equivale a matarle. El que acusa a un creyente de incredulidad, es tan culpable como si lo hubiera matado». [7]

Comportamiento social:

Al-Barâ Ibn 'Âzib relata: «El Mensajero de Allah (Paz y Bendición con él) nos ordenó siete cosas:
- Visitarle al enfermo.
- Seguir los cortejos fúnebres.
- Decirle al que estornuda: «Que Allah sea misericordioso contigo!» (cuando dice: Al-hamdulillâh)
- Sostener al débil.
- Ayudar al oprimido.
- Saludar a la gente.
- Honrar el juramento»
[8] 


Notas:
[4] Relatado por Al-Tirmidhî.

[5] Relatado por Al-bazzâr, At-tabarânî y Al-hâkim. Allah dice en el Coran: «responde con la mejor actitud y aquel con el que tenías enemistad será un amigo ardiente. » Surah 41 versículo 34.
«
Esos que dan en los momentos de desahogo y en los de estrechez, refrenan la ira y perdonan a los hombres. Allah ama a los que hacen el bien. » Surah 3, versículo 134.

[6] Relatado por Al-bukhârî y Muslim: (hadîth: 1732). Este hadîth constituye una advertencia explicita contra el takfîr (acusar de incredulidad).

[7] Hadîth 2031 (p 856) el libro de la autorización para entrar en casa de ajeno en el índice del Sahîh al-bukhârî por el Imâm Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zubaidi.

[8] Relatado por Al-bukhârî y Muslim: (hadîth : 847).




El amor de ajeno, la fraternidad, el buen juicio y la solidaridad:

Según Abû Hurayra, el Mensajero de Allah (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: «No entraréis al Paraíso hasta que creáis. Y no creeréis hasta que os améis los unos a los otros. ¿Queréis que os indique una cosa capaz de hacerles amar los unos a los otros? Difundir el saludo». [9]
Según Abû Hamza Anas Ibn Mâlik (que Allah esté complacido con él), servidor del Enviado de Allah, Paz y Bendición sobre él, quien le dijo en el sentido: «Ninguno de vosotros será un verdadero creyente hasta que no desee para su hermano lo que desea para sí mismo. [10]
An-Nu‘mân Ibn Bashîr (que Allah esté complacido con él) relató que el Enviado de Allah (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: «Ves los creyentes en su amor, su afecto, y en su misericordia que tienen el uno para el otro, comparables a un solo cuerpo. Cuando un miembro está afectado, es el conjunto que siente el dolor y se afiebra».[11]
Según Abû Hurayra (que Allah esté complacido con él), el Enviado de Allah, Paz y Bendición con él, dijo en el sentido: «No os envidiéis el uno al otro, no sobrepujéis a los unos sobre los otros, no os odiéis, no actuéis con perversidad los unos hacia los otros, no concluyáis compras al detrimento los unos de los otros. Sed, oh servidores de Allah, todos hermanos, el musulmán es el hermano del musulmán, no le oprima ni le abandona, no le miente, ni le despreciar. El temor a Allah está aquí (designando tres veces su pecho), y añadió: La peor de las iniquidad es despreciar a su hermano musulmán. Todo lo que pertenece al musulmán es sagrado para el musulmán: su sangre, su bien y su honor»  [12]
Según Abû Hurayra (que Allah esté complacido con él), el Mensajero de Allah (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: "Tened cuidado con la presunción porque la presunción es la palabra la más falsa. No uséis vuestros cinco sentidos en búsqueda de los defectos de los demás y no os espiéis. Desterrad entre vosotros toda concurrencia desleal, toda envidia y toda ira. No os dais la espalda los unos a los otros y sed hermanos, oh esclavos de Allah! El musulmán es el hermano del musulmán: no le hace injusticia, no le niegues tu apoyo y no le desprecies. La piedad está aquí (designando su pecho). Basta al hombre para ser malo despreciar a su hermano musulmán. Todo el musulmán está prohibido para el musulmán: su sangre, su honor y sus bienes. Allah no mira a vuestros cuerpos, ni a vuestras imágenes, sino que mira a vuestros corazones." [13]

Abû Hurayra (que Allah esté complacido con él) relató que el Enviado de Allah (Paz y Bendición sobre él) dijo en el sentido: «Evitad conjeturar sobre ajeno, porque de esta conjetura es la más falsa de las palabras. No sed indiscretos, no espiéis, no hagáis sobrepujas, no os envidiéis, no os odiéis, no os huyáis los unos a los otros, sed servidores de Allah, hermanos».[14]

La virtud :

Según An-Nawwâs Ibn Sam‘ân (que Allah esté complacido con él), el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: «La virtud es (la suma) de las buenas calidades, y el pecado es lo que se arraiga en el alma mientras te repugnaría que la gente pueda saberlo».[15]
Wâbisa Ibn Ma‘bad (que Allah esté complacido con él) dijo, en el sentido: me iba a visitarle al Enviado de Allah, Paz y Bendición con él, y me dijo: «¿Vienes a preguntarme acerca de la virtud?» «Si», respondí yo, y siguió: «Pregúntale a tu corazón. La virtud es lo por lo cual el alma goza del reposo y el corazón de la tranquilidad. El pecado, es lo que se arraiga en el alma y lleva la confusión en el hombre, y esto a pesar de todas las consultas religiosas que podríamos darte (de parte de gente competente, para tranquilizarte)» [16]

La ayuda mutua y el no revelamiento de los defectos de los otros:

Abû Hurayra (que Allah esté complacido con él) relata que el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: «El que aligera a un creyente de una pena en este mundo, Allah le aligerará de una de las penas del Día de la Resurrección. El que viene a ayudarle a alguien que está en apuros, Allah le acordará la facilidad en este mundo y en el otro. El que tapa una debilidad (física o moral) de un musulmán, Allah le tapará en este mundo y en el otro. Allah ayuda al servidor mientras este ayuda a su hermano. El que toma un camino en búsqueda de un conocimiento, Allah le facilitará un camino hacia el Paraíso. Nadie se reúne en una de las casas de Allah para recitar el Libro de Allah y enseñárselo recíprocamente sin que baje sobre ellos la Paz divina (As-sakîna); que la misericordia les cubre y que los ángeles les cerquen y que Allah les mencione con los que están a Su lado. El que será atrasado por sus malas acciones, su nobleza y su reputación (Nasab) no le servirán para nada»[17]

La indulgencia:

«Allah concede con indulgencia lo que no concede por la violencia» [18] decía el Profeta (Paz y Bendición con él). Hizo de sus discípulos una comunidad del término medio, de amor y de respeto para ajeno (No hay coacción en la práctica de Adoración [19]).

La facilidad y la anuncia de la buena noticia:

Cuando mandó a Mu‘âd Ibn Jabal como mensajero (de los buenos valores) al Yemen, le dijo, en el sentido:
«se anunciador de la buena noticia, no alejes a la gente de la religión de Allah, busca la facilidad (facilita) … » [20]
En el mismo contexto dijo, en el sentido:
«Buscad la facilidad (facilitad) y evitad la dificultad (las cosas complicadas) (no devolvéis las cosas difíciles); y sed anunciadores de la buena noticia y no hartéis a la gente (no les quitéis las ganas y no les hagáis huir) »[21]
Relatado por Al-Bukhârî y Muslim.
( يسروا ولا تعسروا ، وبشروا ولا تنفروا )
رواه البخاري

‘Aïsha (que Allah esté complacido con ella) relata, en el sentido: «Cada vez que le hemos dejado al Mensajero de Allah (Paz y Bendición con él) la elección entre dos soluciones, siempre tomó la más cómoda mientras no se trataba de un pecado. Cuando era un pecado, él estaba el más alejado de este…( Al-Bukhârî Capítulo 72, 638)

El término medio y la regularidad:

Aïsha (que Allah esté complacido con ella) relató que el Profeta (Paz y Bendición con él) entró en su casa mientras ninguna mujer estaba presente. Le preguntó: «¿Quién es esta mujer? » -Fulana, respondió ella, me contaba sobre todo el tiempo que consagraba a la oración. – Cállate le dijo «contentaos de hacer lo posible. Allah no se cansará (de recompensaros) mientras vosotros mismos no os cansáis (de practicar vuestro culto) ». La religión (actos cultuales) la más agradable al Profeta, concluyó Aïsha, era la que era cumplida por el fiel lo más regularmente posible. [22](aunque fuera poco)

La sabiduría en el acto y la palabra:

Abû Mas‘ûd Al-Ansârî (que Allah esté complacido con él) relató en el sentido: «un hombre le dijo al Enviado de Allah (Paz y Bendición con él): A veces no rezo en congregación por culpa de fulano que la devuelva demasiada larga». Jamás he visto al Profeta (Paz y Bendición con él), haciendo un sermón, tan irritado como lo estaba este día. Dijo: «¡Oh hombres! Empujáis a la gente a huir de la oración (en congragación). Que el que dirige la oración la devuelva corta, porque habrá entre los hombres el enfermo, el débil y el que tiene otras preocupaciones».[23]

Según ‘Ali (que Allah esté complacido con él): el Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: «Hablad con la gente según lo que pueden entender, ¿acaso queréis que no crean en Allah y Su Mensajero?» [24]

La derechura:

Le fue revelado entre otros en el Coran:
 
«Así pues, sé recto tal y como te he mandado, en compañía de los que se han vuelto atrás de su error junto a ti; y no vayáis más allá de los límites, pues en verdad Él conoce perfectamente lo que hacéis.  ».[25]
 
Decía (Paz y Bendición con él y con todos los profetas antes de él), en el sentido: «la surah Hûd y sus hermanas me hicieron crecer los cabellos blancos» (porque hay en estas surah la palabra «Istaqim»: sé recto en todos tus actos)

Notas:
[9] Relatado por At-tirmithî.

[10] Relatado, entre otros, por el Imâm An-nawawî en sus cuarenta hadîth: número 13.

[11] Hadîth 2018 (p 852) el libro de la autorización para entrar en la casa de ajeno, en el índice del sahîh al-bukhârî por el imam Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zubaidi, traduction Fawzi Chaaban: édition : Dar Al-Kutub Al-Ilmiyya : Beyrouth Liban.

[12] Relatado entre otros por el Imâm An-nawawî en sus cuarenta hadîths: número 35.

[13] Relatado por Muslim y Al-Bukhârî Capítulo 127, Página 444, Numero 1568.

[14] Hadîth 2035 (p 856) el libro de la autorización para entrar en la casa de ajeno, en el índice del sahîh al-bukhârî por el imam Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zubaidi.

[15] An-nawawî.

[16] Relatado entre otros por el Imâm An-nawawî en sus cuarenta hadîths: número 27.

[17] Relatado entre otros por Muslim textualmente y por el Imâm An-nawawî en sus cuarenta hadîth: hadîth numero 36.

[18] Relatado por Muslim.

[19] Coran: Surah 2, versiculo 256.

[20]Al-Bukhâri, en el capítulo (Kitâb) al-Maghâzî: El Mensajero (Paz y Bendición con él) mandó  Mu‘âdh ibn Jabal y Abû Mûsa al Yemen para invitar este pueblo al Islam. Les recomendó devolver las cosas fáciles y no difíciles, de alentar la gente y no hacerles huir.

[21] Sahîh al-Bukhârî, Vol. 1, #69.

[22] Relatado por Al-Bukhârî, Hadîth 40 (p 27) el libro de la fe: «el índice del sahih al-bukhârî» por el Imam Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zobaidi (Tomo I).

[23] Relatado por Al-Bukhârî, Hadîth 79 (p 45) el libro de la ciencia: «el índice del sahih al-bukhârî» por el Imam Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zobaidi (Tomo I).

[24] Relatado por Al-Bukhârî.

[25] Surah 11, versículo 112.