Definición del Islam (Sheykh 'Alî Tantâwî)


.El Islam [definición]
Extraído del libro "Conocer el Islam"

por el Sheykh
'Alî Tantâwî

 


Un día interrogué mis alumnos: "Si un extranjero venía hacia vosotros y os decía: "Dispongo de una hora durante la cual me gustaría entender el Islam". Como se le lo explicaríais? Me respondieron: "Es imposible, hay que estudiar la ciencia de la Unicidad (Tawhid), el arte de recitar el Coran (Tajwid) y su exegeta, la tradición del Profeta (صَلــَّى اللهُ عَلـَيْهِ و سَلــَّمَ), la jurisdicción islámica y los fundamentos (ciencias de las bases de la jurisdicción islámica). Se encontrará confrontado a problemas de los cuales no saldrá antes de cinco anos.". Les respondí: "Gloria a Allah! ¿Acaso no venía el beduino hacia el Profeta (صَلــَّى اللهُ عَلـَيْهِ و سَلــَّمَ), se quedaba a su lado a lo máximo un día, aprendía el Islam y lo llevaba a su comunidad? Se volvía para ella un guía y un enseñante, y para el Islam un predicador y un transmisor.

Acaso no explic
ó el Profeta (صَلــَّى اللهُ عَلـَيْهِ و سَلــَّمَ) en tres frases toda la religión (la fe, el Islam, la beneficencia) en un propósito dicho: "preguntas de Jibril". 
Porque no lo explicaríamos hoy en una hora?"

Que es el Islam?

Todo corriente de pensamiento, bueno o malo, toda asociación, útil o dañina, y todo Partido trabajando por el bien o por el mal…todos tienen principios, fundamentos y creencias que fijan sus objetivos, orientan su evolución, son un estatuto para sus miembros y adeptos.

Quienquiera quiere volverse miembro de una asociación, empieza por analizar sus "principios". Si les acepta y cree en su veracidad, y que no duda de estos, pide afiliación. Tiene entonces la obligación de respetar los estatutos, pagar la cotización fijada por el reglamento (interior) y mostrar por su comportamiento su adhesión a estos principios, debe recordárselos permanentemente, no cumplir ningún acto que les contradice…tiene que ser un buen ejemplo y un miembro efectivo de la asociación.

La adhesión a una asociación necesita el conocimiento de su reglamento, una creencia en sus principios, un respecto de sus decisiones y un comportamiento conforme a sus leyes.

Es una situación general que se aplica al Islam. Quien quiere entrar en Islam debe primeramente aceptar sus bases racionales, hasta que se vuelvan una creencia para él.

Estas bases llevan a creer que este mundo material no es todo lo que existe, y que la vida de este mundo no es toda la vida.

El hombre existía antes de su nacimiento y seguirá existiendo después de su muerte.

No es él quien da la existencia, existía antes de conocerse si mismo (durante su vida fetal). Tampoco no son las creaturas inertes alrededor suyo quienes le dieron la existencia, dado que él tiene una razón y ellas no.

Es Allah, el Único, quien le ha creado, así que todo lo que le rodea. Él da la vida y la muerte. Creó toda cosa, y si quiere, puede aniquilarlo. Este Dios no le parece a ninguna cosa de estos mundos. Anciano, no tiene principio. Eternal, no tiene fin. Poderoso, no existe límite a Su potencia. Sabio, nada no escapa a Su saber. Justo, pero Su justicia absoluta no puede ser juzgada por los criterios de la justicia humana. Él es quien estableció las leyes que llamamos “leyes de la naturaleza”. Creó cada cosa con medida, y precis
ó desde la eternidad sus detalles y sus diferencias, y todo lo que acontecerá (con respecto a los vivos y los inertes) de movimientos o de descanso, de estabilidad o de mutación, de acción o de inacción.

Le concedió al hombre una razón por la cual juzga muchas cosas puestas a su disposición. Le concedió una razón que le permite elegir y la voluntad de realizar sus elecciones. Creó después de esta vida efímera una vida eternal en el más allá donde el benefactor encontrar
á su recompensa y el malhechor su castigo.

Este Dios es Único y Uno, no tiene asociado que se adoren con Él, no tiene intermediario que acerque de Él o interceda a Su lado, sin Su consentimiento; la adoración sincera bajo todos sus aspectos Le está reservada, a Él solamente.

Allah creó creaturas materiales visibles, que pueden ser percibidas por los sentidos, y otras que no podemos percibir, dentro de las cuales algunas son inertes y otras vivas y responsables. Dentro de las vivas, se encuentran los que fueron destinadas al bien, son los ángeles, y otras que fueron destinadas al mal: los diablos. Otras son una mezcla: hay buenos y malos, son los hombres y los djins.
[1]

Allah designa los hombres y les revela Su legislación por el intermediario del ángel Jibril (Gabriel) para que la transmitan a los hombres: son los Enviados.

Estas legislaciones reveladas desde el cielo están en libros y hojas, la más reciente abroga o  rectifica la más anciana. El último de estos libros es el Coran; los que le precedieron fueron alterados, perdidos o olvidados, el Coran quedó intacto.

El sello de los Profetas y de los Enviados es Muhammad Ibn 'Abd'Allah
(صَلــَّى اللهُ عَلـَيْهِ و سَلــَّمَ), árabe y Quraïchi, vino para clausurar los mensajes, ningún Profeta después de él.

El Coran es la constitución del Islam, quienquiera tiene fe en su revelación divina y cree en esta globalmente, esta llamado creyente. Solamente Allah conoce la sinceridad de esta fe, los hombres no penetran los corazones y no saben lo que encierran. A partir de esto, para que el creyente se vuelva miembro de la comunidad, debe declarar esta fe pronunciando las dos atestaciones siguientes [2] :
"Atestiguo que no hay divinidad fuera de Allah y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Allah" [3].

Cuando las pronuncia, se vuelve musulmán, "ciudadano" autentico del Estado musulmán, con todos sus derechos. Debe aceptar cumplir los deberes que le incumben al musulmán.

Estos deberes (o actos religiosos) son poco numerosos, fáciles, no causan gran esfuerzo ni molestia.

Primero:

Cumplir de mañana dos rak'a [4], invocar Allah, pedirle de Sus bienes y buscar protección a Su lado contra Su castigo.

Debe hacer sus abluciones, lavar ciertos miembros o todo su cuerpo si hace falta.

En el medio día, cuatro rak'a, y después cuatro otras, después tres a la caída del sol y cuatro en la noche, estas son las oraciones obligatorias, su cumplimiento necesita menos de treinta minutos por día. Ningún lugar no está exigido para cumplirlas. La presencia de otra persona (un religioso) no es necesaria para que sean validas. No hay intermediario en las oraciones (igualmente en todas los actos adoraciones) entre el musulmán y su Señor.

Segundo :

Existe un mes determinado en el año durante el cual el musulmán adelanta su desayuno en el fin de la noche en vez de comerlo en el comienzo del día, y atrasa su almuerzo hasta la caída del sol. Durante el día, se abstiene de comer, de beber y de tener relaciones íntimas. Resulta de esto un mes de pureza para su alma, un descanso para su estomago, una educación de su comportamiento y una buena salud. Este mes de "Ramadán" se vuelve un aspecto de agrupamiento alrededor de un bien y una equidad del nivel de vida.

Tercero:

Si le sobra, después de sus gastos, una cantidad determinada de bienes, ahorrada durante el año sin que la necesite, tiene que pagar, después de un año, de la suma equivalente a 2,5 % a los pobres y necesitados, un pilar de solidaridad social, y una cura contra la enfermedad y la pobreza, que es la peor de todas las enfermedades. Esta es la "Zakat".

Cuarto:

El Islam planific
ó para la sociedad islámica encuentros periódicos :

- Una reunión, así como un encuentro en un barrio, tiene lugar cinco veces al día, así como las clases en la escuela : es la " oración en grupo ". Cada miembro consolida su sumisión a Allah estando de pie delante de Él. Los frutos de este encuentro son: los más fuertes ayudan a los más débiles, los sabios enseñan a los ignorantes, los ricos apoyan a los pobres. Esta reunión no dura más de un cuarto de hora. No atrasa ni el trabajador, ni el comerciante. Si la reunión acontece, que un musulmán no se va y cumple la oración en casa, no esta castigado pero se perdió la recompensa por haber asistido a la reunión.

- Un encuentro de los consejos del barrio tiene lugar una vez a la semana, es " la oración del Viernes ", dura menos de una hora. Asistir a este encuentro es obligatorio para los hombres.

- Un encuentro, comparable al de una ciudad tiene lugar dos veces al año, es " la oración de la fiesta ", asistir a estos encuentros no es obligatorio, y duran menos de una hora.

- Un encuentro, así como el Congreso Popular General, tiene lugar cada año en un lugar preciso. En verdad, es un seminario de orientación, de educación física e intelectual. El musulmán, si tiene la capacidad, debe obligatoriamente asistir a este encuentro una vez en su vida, es la "Peregrinación".

Estas son las adoraciones básicas que incumben al musulmán.

Dentro de las otras formas de adoración, tenemos el hecho de abstenerse de los actos que el junto de los sabios están de acuerdo para cualificarles de dañinos (o malos).

Citamos el asesinato, la agresión, todas las formas de injusticia, lo embriagador, el adultero que es una ofensa y un perjuicio a la genealogía, la usura, la mentira, la trampa, la traición, el rechazo del servicio militar destinado a elevar la palabra de Allah, (peor todavía) la falta de respeto hacia los padres, el falso juramento, el falso testimonio, así como todos los actos malsanos.

Si el musulmán descuida ciertos deberes o transgrede ciertas prohibiciones... pero vuelve, se arrepiente, pide perdón. Allah le perdona. Si no se arrepienta, queda siendo musulmán dentro de los musulmanes, es un pecador que merece el castigo en el Día del Juicio, pero su castigo es temporario, al contrario del que no cree.

Sin embargo, si niega ciertos principios de las creencias esenciales, que duda de estas, rechaza un deber o una prohibición unánimemente reconocida o niega una sola palabra del Coran, sale de la religión y esta considerado como renegado al cual se le quita la nacionalidad islámica.

La apostasía es el más grande de los crímenes en el Islam, es comparable a la gran traición en el derecho contemporáneo, su castigo, si no se arrepiente, es la muerte [5].

El musulmán puede no cumplir ciertos deberes o transgredir ciertas prohibiciones, reconociendo su carácter obligatorio o prohibido, queda musulmán pero es un pecador. En cuanto a la creencia, es indivisible, si cree, por ejemplo, en noventa y nueve creencias y abjura una sola, no es creyente. Puede ser que el musulmán no sea creyente, así como el que adhiera a un Partido o a una Asociación, participa a los encuentros, paga sus cotizaciones, cumple con sus deberes, sin embargo no acepta sus principios, no está convencido de su veracidad, su adhesión se asemeje al espionaje o a la corrupción. Es el hipócrita [6], que pronuncia las dos atestaciones, cumple en apariencias los actos de adoración, pero no cree en verdad. No será salvado, igual si está considerado como musulmán por la gente, pues juzgan las apariencias. Solamente Allah conoce lo que encierran los corazones.

Si el hombre cree en las bases fundamentales del Islam: creencia en Dios, sin asociado o intermediario, creencia en los ángeles, los Enviados, los Libros, la vida en el más allá, la Predestinación, la pronunciación de las dos atestaciones, que cumple con sus oraciones obligatorias, ayuna Ramadán, paga el impuesto purificador (zakat) sobre sus bienes si tiene suficientemente, cumple la peregrinación una vez en su vida si tiene los medios para hacerlo, se abstiene de lo prohibido unánimemente reconocido como tal, entonces es un musulmán creyente. Sin embargo, no gozar
á de las frutas de la creencia tanto que toda su vida no será la de un musulmán creyente.

El
Profeta (صَلــَّى اللهُ عَلـَيْهِ و سَلــَّمَ) resumió el modo de comportamiento en una sola frase, de gran elocuencia, una frase que engloba todo el bien en esta vida y en la otra.

Esta palabra le pide al musulmán recordarse de Allah en todas circunstancias, de pie, sentado, solo, en público, serio o agradable.
Allah le observa. No debe desobedecerle mientras que le está mirando. No debe tener miedo o estar desesperado mientras que Allah está con él. No debe sentir la solitud (el aislamiento) mientras que invoca Allah, o necesitar de alguien mientras que implora Allah. Si comete un pecado (y es su naturaleza pecar) y vuelve y se arrepiente, pues Allah le perdona.

Todo esto esta resumido en esta palabra del
Profeta (صَلــَّى اللهُ عَلـَيْهِ و سَلــَّمَ) en la cual define la beneficencia (al-Ihsan), en el sentido :

"Es adorar a Allah como si lo vieras, porque aunque no lo veas, El te ve.".

Esa es la presentación general del Islam. El desarrollo de la “Creencia” es el objeto de este tomo. El Islam y su beneficencia serán tratados en otros tomos in sha’a Allah.


Notas
:

[1] Los diablos hacen parte de los Djinns.

[2] Esta atestación de fe se llama "Shahada".

[3] En fonética árabe: "Ash-hadu an-lah illaha illa Allah, wa ash-hadu anna Muhammadan-RassoulAllah"

[4] La rak'a es la unidad de medida de las oraciones musulmanas, comporta gestos y palabras bien definidos. Todos los detalles de la oración están aquí.

[5] Esta pena no es más aplicada hoy en día debido al contexto que cambio. Sería muy difícil encontrar un caso en el cual la pena fue aplicada. En este caso, hay también que diferenciar un apostata simple de un apostata « agravado » que una vez fuera de la religión, lucha con empeño contra el Islam. Otro aviso estipula que la pena de muerte es la pena máxima para la apostasía pero que se debe dejarle la vida con esperanza de que se arrepiente.  (Posición de `Umar ibn al-Khattab [segundo Califa del Islam] según otra interpretación de Ibrahim an-Nakh`i y de Sufyan ath-Thawri).

Leer al respecto: Un apostata debe ser ejecutado? (Sheykh Ahmad Kutty)

[6] La hipocresía es el hecho de hacer parecer la creencia y disimular la descreencia. La palabra hipócrita aquí es diferente de la declaración del  Profeta (صَلــَّى اللهُ عَلـَيْهِ و سَلــَّمَ), en el sentido: "Los signos de la hipocresía son tres… etc". El que falla a su palabra, miente o traiciona el depósito, no está considerado como descreyente, es la hipocresía social que difiere de la hipocresía de la creencia que evocamos aquí.